La ESPO, creada en 1993, tiene su sede en la capital belga, en el edificio Port House, y es el principal punto de comunicación entre los puertos y la Unión Europea. La ESPO dialoga con las partes interesadas europeas del sector marítimo y representa los intereses de todos los trabajadores del sector y de sus representantes.
Giuliano Gallanti fue el último italiano que ocupó el puesto de presidente de la ESPO hace 18 años, en 2004, quien históricamente dirigió los puertos de Génova y Livorno. Una nota de la asamblea de Bruselas rezaba "Con Zeno D'Asgostino, nuestro país y el sur de Europa volverán a tener un papel protagonista". El voto unánime de los 23 representantes es un reconocimiento a la profesionalidad de D'Agostino y al éxito que ha cosechado durante su mandato de 7 años al frente del puerto de Trieste y su servicio como vicepresidente de la ESPO de 2020 a 2022".
Este nombramiento ofrece a los puertos italianos una plataforma para hacer oír su voz, además de dar a Italia la oportunidad de ser un sistema de parada totalmente integrado en el corazón del Mediterráneo.
D'Agostino esbozó algunos puntos clave de su Agenda citando la transición energética y un cambio de gobernanza que serán necesarios para el futuro de los puertos europeos. También subrayó los planes para cambiar la forma de gestionar los recursos humanos, los conflictos sociales y la automatización: "Hay muchos retos para la innovación, y podremos afrontarlos con mano firme. Nuestro objetivo es informar no sólo a los de nuestro sector, sino también al público en general".
D'Agostino continuó diciendo que ahora mismo hay una nueva ola de interés y concienciación por parte del público sobre la importancia de este sector. La ESPO puede servir de portavoz de las necesidades de los puertos europeos y puede ayudar a aportar soluciones a los retos a los que nos enfrentemos en el futuro.

